miércoles, 19 de agosto de 2009

EL FUTURO DE LA EDUCACIÓN EN COLOMBIA

En el transcurso de varias décadas hemos visto como pareciera que la intención de la educación en Colombia fuera tan sólo convertir la memoria de los estudiantes en un acervo de conocimientos invariables, sin atender siquiera a su naturaleza. De alguna manera, esto se convierte en la incapacidad para afrontar los permanentes errores e ilusiones que contaminan la mente humana. El conocimiento, entonces, tan sólo permanece allí, en la mente, aislado y fragmentado.

No obstante, las miras de la educación en nuestro país deben tomar otra perspectiva o incluso procurar ésa que ya se ha venido gestado bajo algunas propuestas. Se debe encaminar el desarrollo de las habilidades e inteligencia humana para ubicar ese cumulo de conocimientos de informaciones en un contexto determinado, en un conjunto. La escuela debiera así promover la necesidad de conocer el conocimiento para, de esta manera, desarrollar en cada individuo la capacidad de operar ese vinculo entre las partes y las totalidades y dar paso a una forma de conocimiento capaz de aprender los objetos en sus contextos y sus complejidades.

Habrá que enseñar o motivar en los educandos un conocimiento y reconocimiento de lo propio; refiérase esto tanto a la condición humana, como a la identidad terrenal. En este sentido, debiera buscarse un reconocimiento de la unidad y la complejidad humanas, indagando la unión indisoluble entre la unidad y la diversidad de todo lo que es humano; así como el conocimiento de los desarrollos, la historia y la crisis de la era planetaria, pero ante todo será necesario insistir en el reconocimiento de la identidad terrenal.

Todo esto contribuirá con la aprensión de principios de estrategia que permitirá a los individuos navegar en un océano de incertidumbres y estar a la vanguardia con la incertidumbre de nuestros tiempos. En este sentido, si pretendemos que la tierra satisfaga las necesidades de nuestra época, de los seres que la vivimos, entonces la sociedad deberá transfigurarse y trabajar a fin de cimentar un futuro viable. La justicia social La democracia, y la armonía con nuestra era deben ser las palabras claves para la sociedad y la educación del futuro.

POLÍTICA EDUCATIVA NEOLIBERAL EN COLOMBIA

Por muchos años hemos esperando mucho de la educación en Colombia, con numerosas propuestas a la mano, así como con la intención de darle un giro definitivo a la misma. Pero día tras día parece conducida por una variedad de fenómenos políticos que son los que finalmente a través de ella cumplen sus fines; en otras palabras, sí se dan cambios pero que ponen a la educación, a la sociedad como victima de ellos; entonces, frecuentemente resultan siendo reformas que no son precisamente las que nosotros quisiéramos que se generaran.

En nuestra época, hablamos de un fenómeno político conocido como el neoliberalismo y en la educación de la política educativa neoliberal. Política que ha incidido de manera crucial en nuestros tiempos, puesto que se ha constituido en el pensamiento político e ideológico que orienta y domina quizá el fenómeno más transcendental y característico de la actualidad, la globalización. Esta influencia se ha manifestado en las instituciones educativas como la presencia y profundización del capitalismo.

En este sentido, evidentemente la educación, como ámbito esencial de nuestra vida, está siendo penetrada por actividades cuyo núcleo central se globaliza. Dicho de otra manera, la autonomía y la descentralización escolar están siendo seleccionadas por la política neoliberal como las estrategias más adecuadas. Estrategias que tienden principalmente hacia la preparación de los individuos para adecuarse a las exigencias de la economía.

Entonces, la educación ha sido tan sólo una victima en la que la enseñanza como proceso de formación esta siendo sustituida por una instrucción eminentemente técnica, instrumentable en función de las exigencias del desarrollo económico y del mercado laboral. Lo que queda es entonces cuestionarse acerca de la viabilidad que como seres humanos, como sociedad tiene el hecho de que la educación se haya convertido en un asunto de capital y no procure con entereza una formación que prepare al individuo para enfrentar los cambios permanentes es su conocimiento, que afectan su desempeño profesional y su vida en comunidad.